Tras ver en Londres la obra de teatro musical Bombay Dreams, Sara quedó tan prendada de la magia y el color que desprendían sus coreografías que volvió a Barcelona obsesionada por convertirse en bailarina al estilo de Bollywood.

Tras demostrar su valía en las tablas de la sala La Paloma (Barcelona), el siguiente paso estaba bien claro: viajar con su amigo Kandarp a ese olimpo imaginario del cine indio que reside en Bombay, probar suerte como actriz e intentar conocer en persona a uno de sus dioses, el ídolo de multitudes Shah Rukh Khan.

Una peregrinación que pasa por Barcelona, Londres y Bombay, descubriendo al espectador los secretos de la industria cinematográfica más grande del mundo.

     Camino a Bollywood se estrenó en el Festival 
     Internacional de Cinema de Sitges 20006.

Dirección y guión

Raquel Barrera


Ayudante de dirección

Xavi González


Producción España

Sara Barrera

Vanesa Viñarás

Gaia Bihr


Traductor y helping hand
Kandarp Mehta

Montaje
Alex Herrero

Música original
Lídia Pujol y José Ramírez (Ramy)

Post-producción de sonido
Pau Ayuso, Josep Perales

Duración: 78'
Sonido estéreo
Color

© Ochichornia. Todos los derechos Reservados

Aquí podéis ver el teaser de “Camino a Bollywood”.
Sara se emociona al recordarlo...https://vimeo.com/25139768https://vimeo.com/25139768shapeimage_1_link_0

Camino a Bollywood empieza hace dos años cuando Raquel y yo nos vamos a grabar a Sara, que bailaba en la fiesta Rawal launch de la Paloma.

Casi sin darnos cuenta estábamos cargando cámara y sonido por el metro de un lado a otro dependiendo de las actuaciones de Sara. Hasta que un día, a Raquel se le ocurre la fantástica idea de convertir este seguimiento en un Documental.


El rodaje de éste ha pasado por diferentes estados. El inicial, cuando la percha de sonido era una escoba comprada en un todo a 100, y Raquel y yo íbamos recorriendo Barcelona en metro, hasta hablar con una productora que quiere implicarse en el proyecto.


Las localizaciones han sido distintas.


Empezamos grabando aquí en Barcelona y luego a medida que el documental lo pidió, nos desplazamos a Londres y más tarde a Bombay, la cuna del Bollywood.


Al final de la grabación se han contado con más de 100 horas de material, de las cuales sólo se han montado 90 minutos. Esto significa que muchas de las entrevistas han tenido que ser eliminadas, y que muchos de los pasos de los dos protagonistas también. Muy a pesar de todos.


Ante todo, Camino a Bollywood es un documental de acción, el equipo de rodaje se limitaba a seguir lo que Sara quería hacer en cada momento. No queríamos hacer un mosaico de entrevistas.


Desde España se planeó un rodaje con cosas que Sara y Kandarp querían hacer, pero una vez allí vimos que la realidad que habíamos imaginado era muy distinta. Tuvimos que adaptarnos a una nueva ciudad que nos había dejado en estado de shock durante una semana, y por lo tanto tuvimos que responder dejándonos llevar por lo que la ciudad nos ofrecía e intentar adaptarlo a todas las cosas que habíamos planeado.


Me gustaría decir que la amistad que ya teníamos antes del rodaje ha hecho que Sara y Kandarp puedan actuar con naturalidad ante la cámara y que todos juntos pudiéramos hablar del siguiente paso. Creo que así el camino no se hizo sólo desde delante de la cámara, sino que su pasión nos hizo cada vez más partícipes. Lo mismo ocurría con el resto del equipo aquí en España. Y creo que lo mismo ocurrirá con los espectadores.


Los momentos más duros fueron apareciendo durante nuestra estancia en Bombay. Durante 50 días no paramos de movernos por toda la ciudad, grabando todos los pasos, no descansábamos, los retos que nos habíamos propuesto nos daban tortas en la cara y eso nos desanimaba.


Pero fue entonces cuando recordamos la premisa que nos planteamos en uno de esos vagones de metro cargando el equipo: lo importante no es conseguir el objetivo sino encontrar y ver las cosas que el camino nos ofrece. Así recuperábamos la fe en el proyecto y salíamos de nuevo a perseguir los retos, esta vez disfrutando más de todo el recorrido.




Xavier González, ayudante de realización del documental,

verano de 2006